Foro Público Riesgos e Impactos de la Minería y Alternativas al Desarrollo en Cajamarca
Cajamarca, 28 de noviembre de 2018
Con el fin de debatir sobre los impactos ambientales que ya se dejan sentir en la región por las actividades extractivistas, los conflictos sociales generados por esta actividad y la importancia de la mujer en la lucha por el respeto a los derechos sobre la naturaleza y su territorio; la Red Peruana por una Globalización con Equidad – RedGE, con el apoyo de la Red Muqui, Grufides, la Red Interquorum Cajamarca y la Fundación Friedrich Ebert, realizaron el Foro Público “Riesgos e impactos de la minería en Cajamarca y alternativas de desarrollo sostenible”, el día 28 de noviembre en Cajamarca.
En el foro participaron como panelistas Martín Scurra de RedGE; Sergio Sánchez, especialista en Gestión Territorial; Dickson Laban Chinchay, Gerente de Recursos Naturales y Medio Ambiente del Gobierno Regional de Cajamarca y Ana María Llamoctanta, Presidenta de las Rondas de Mujeres del Tambo, Bambamarca. Ver presentación de Martin Scurrah
Para Sergio Sánchez existen 1,083 pasivos ambientales inventariados en todo Cajamarca, y en el transcurso de los años seremos la región en todo el Perú, con más pasivos mineros de la historia. Hay zonas en Hualgayoc que están totalmente contaminadas por la minería formal e informal y, según la OEFA, el desastre es total. “Qué hacemos, no podemos permitir que este problema aumente, no podemos permitir que los conflictos sociales por la actividad minera se incrementen los próximos años, las autoridades tienen que hacer su trabajo”, manifestó.
Sánchez indicó que hablar de Cajamarca es hablar de un elevado número de concesiones mineras, pero también es hablar del incremento de los conflictos sociales, de las personas que están contaminadas con plomo en la sangre y del número de muertes que ello ocasiona.
En Hualgayoc hay pasivos ambientales que deben ser fiscalizados por las autoridades. “Tiene que haber un proceso de remediación que, si bien es complejo, debe estar articulado con toda la población. Hay gente enferma, en el año 2002 se hizo una evaluación a 311 personas de la zona, y todos tenían plomo en la sangre. Este proceso de remediación es importante para solucionar un problema fuerte, y allí también se debe mirar desde el gobierno nacional”, enfatizó.
Se necesita un Ministerio de Energía más serio porque el problema en Cajamarca es la falta de agua, la mayoría de fuentes de agua se han secado por la actividad minera, y todos los cajamarquinos nos preguntamos ¿quién le dará agua a Cajamarca en 15 o 20 años?. Ver presentación de Sergio Sánchez
A su turno Dickson Laban, indicó que el responsable de los conflictos sociales en Cajamarca es el Ministerio del Ambiente, ya que se hace a un lado y no tiene un verdadero compromiso con el pueblo, que vive afectado por la actividad minera. “Hay personas contaminadas con plomo, se entregan las muestran de sangre pero ni el MINAM ni el MINSA hacen caso, por el contrario están en cosas muy superficiales”, afirmó.
Añadió que los ingresos recaudados según la principal actividad económica, muestran que desde el año 2000 hasta el 2016, el sector agropecuario presenta una curva ligeramente en crecimiento, le sigue el sector construcción, con un cierto despegue y el sector comercio con mayor aceleración. Pero cuando se habla del sector minero, se ve que su historial es muy volátil, ya que creció del 2004 al 2007 pero cae en el 2009. “Si la economía de Cajamarca dependiera de la minería todos hubiéramos caído. Aquí demostramos que la estabilidad económica la viene dando la manufactura, que va generando mayores ingresos en estos años”, resaltó.
Si hablamos del Impuesto a las Ventas, vemos que el sector minero etuvo un ingreso de 12 mil millones de soles, pero devolvió al Estado peruano 13 mil 500 millones de soles, es decir perdió, ¿quién hace un negocio para perder?, si vemos esta cifra, eso quiere decir, que más bien el Estado le debe dinero.
Desde la región Cajamarca proponemos, diversificación económica y productiva, basado en ciertos parámetros de análisis que nos permitan avanzar en un crecimiento sostenible. En materia de productos de reforestación, tenemos una propuesta de conservación del complejo de lagunas y el proyecto del laboratorio regional del agua, en la que acompañarán los campesinos de la zona.
“lamentablemente el ANA nos deja sin piso, y no nos presta interés, sin embargo, el pueblo será quien haga validar este tipo de trabajos que brinda el gobierno regional”, dijo.
La agricultura genera sostenibilidad, por ello, se está en búsqueda de producción regional. Cajamarca es una región que vive de la agricultura, para ello es necesario fortalecer la asociatividad con un enfoque territorial y enfoque de mercado, es decir, asociaciones que hagan conocer productos, como el café, que es producción orgánica, cuyo quintal de exportación cuesta 10 mil dólares y es considerado el mejor del mundo. “Queremos elevar la producción en un 20 por ciento, queremos instalar el parque industrial y darle valor agregado a los productos de Cajamarca como el café, la leche, la papa”, sostuvo. Ver presentación
Finalmente Ana María Llamoctanta narró que los campesinos vivimos de la agricultura y la ganadería, como cajamarquinas estamos pendientes de los problemas de la minería. “La mina nos trae destrucción, contaminación y enfermedades, los cajamarquinos estamos decepcionados de la minería porque nos han enfermado con plomo, y el gobierno ha querido reprimirnos a punta de balas, nosotras no nos dejamos y defenderemos nuestras tierras unidas para que la minería siga avanzando”.
Esta actividad afecta nuestro patrimonio, nuestra economía y nuestra tierra. En las luchas la mujer siempre ha estado delante de los varones para defender nuestro derecho que es el agua.






La Red Peruana por una Globalización con Equidad (RedGE), la Red Interquorum de Piura, la Red Muqui, la Universidad Nacional de Piura, la Red Regional Agua, Desarrollo y Democracia (Redad) y la Fundación Friedrich Ebert, realizaron el Taller Regional Norte “Alternativas al Extractivismo en las Regiones: ¿otros desarrollos posibles”, los días 19 y 20 de octubre de 2017, en las instalaciones de la Universidad Nacional de Piura.
Contamos como profesores con el apoyo de Martin Scurrah, consultor de RedGE y experto en temas de transiciones; Lupo Canterac, Coordinador de la Red Regional Agua, Desarrollo y Democracia de Piura y Ana Romero, Coordinadora Ejecutiva de RedGE, quien fue responsable de la metodología y el trabajo de grupo con los participantes. Este taller se realizó con el apoyo de 11.11.11.
La idea central es que no hay una sola alternativa al extractivismo o una utopía sino que hay que buscar, construir y emprender caminos o transiciones a un futuro fundamentado en la defensa y la realización plena de los derechos humanos y de la naturaleza. El objetivo de la presentación es promover el debate en las regiones sobre posibles propuestas para emprender transiciones al post extractivismo al nivel regional, enfocándonos en los cambios en las políticas e instituciones regionales.
Primero, se presentan algunas características de las regiones y del sistema de regionalización en el Perú que se tiene que tener en cuenta al momento de emprender una transición de la extracción depredadora a la extracción sensata. En seguida se presenta una serie de medidas para las regiones, incluyendo, entre otras, la zonificación ecológica económica y el ordenamiento territorial, el planeamiento de las actividades económicas, la cooperación entre las regiones, la transparencia, la participación ciudadana, la vigilancia y monitoreo ciudadana, la internalización por las empresas de sus costos sociales y ambientales, entre otras.
En Piura existen 136 comunidades campesinas reconocidas por el Estado, siendo la provincia de Ayabaca, la que agrupa la mayor parte, con 77 comunidades. Existen también los Páramos que abastecen a los valles de los ríos Piura y Chira, con 386 mil hectáreas agrícolas, que, junto al Bosque de Neblinas, hacen el mayor recurso bioecológico de la región y un enorme potencial de patrimonio comercial. 


La Red Peruana por una Globalización con Equidad (RedGE) y el Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES) de Uruguay, con el apoyo de la Fundación Friedrich Ebert, la Red Interquorum Cajamarca, Red Muqui, PDTG y 11.11.11, realizaron en la ciudad de Cajamarca este foro público, con el fin de discutir propuestas en relación al modelo de crecimiento basado en el extractivismo, para enriquecer el debate incorporando el contexto regional. Participaron de la actividad Gerardo Honty de CLAES, Sergio Sánchez del Gobierno Regional y Yeni Cojal, de la sociedad civil cajamarquina.
Todos los países se congratulan que su PBI ha mejorado y, en algunos casos, se ha sacado a muchos de la pobreza pero cuando uno mira el efecto de este avance difícilmente se puede asociar con las mejoras en las condiciones sociales o en la calidad de vida. “Los beneficios hacia las clases más bajas se ha reflejado en la compra de celulares, de autos, de ciertos bienes de consumo pero poco se ha traducido en mejorar la calidad de vida en cuanto al acceso al agua, a los alimentos, a la energía, al saneamiento, entre otros”.
En ese sentido, se puede tener un crecimiento económico sostenido eternamente con recursos finitos y sin caer en el voraz extractivismo. Podemos desengancharnos del mercado global, olvidarnos de que China existe, y comenzar a pagar más caro por todo lo que consumimos.
A su turno, Sergio Sánchez, Gerente de la Gerencia Regional de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente del Gobierno Regional de Cajamarca, señaló que hablar de las actividades extractivas desde el lado cajamarquino es hablar de la llegada de diversas empresas mineras, como el caso de Hualgayoc, donde se ha desbordado esta actividad, y lamentablemente las autoridades, a lo largo de los años, no ha tenido la fuerza para poder renegociar el ingreso de extractivas al país.
En el tema extractivo desborda nuestra capacidad de poder hacer fiscalización ambiental, no hay capacidad y la actividad extractiva ha afectado la alimentación de la gente y la calidad del agua. “Tenemos un problema fuerte con el tema del agua, llueva o no llueva la empresa minera tiene autorización para sacar 89 millones de metros cúbicos durante todos los años y nadie los fiscaliza porque la Autoridad Nacional del Agua dice que no tiene capacidad para fiscalizarlos por toda la cantidad de agua que extraen. Tenemos 53 kilómetros cuadrados de explotación minera y no hay ninguna sola comunidad que tenga agua natural o un manantial”.
“Hay casos de empresas que abren otras empresas con otros nombres y concesionan pequeñas minerías, pero en la práctica se juntan y hacen una mega minería, como en el caso de San Miguel, que llegaran al próximo año al 100 por ciento de su territorio en concesión porque hay varios proyectos que se están instalando con la venia del gobierno que hace sus talleres informativos con una sola persona y para llenar la ficha con firmas anuncian almuerzos o campañas médicas”.
Finalmente Yeni Cojal Rojas, integrante de la organización de mujeres defensoras de la Pachamama Celendín y de la Plataforma Interinstitucional Celendina (PIC), narró que ella es una mujer judicializada por defender su tierra, con una solicitud de 30 años de cárcel por parte de dos gobernadores y autoridades de la Municipalidad de Celendín.